El neuroliderazgo como respuesta a los entornos BANI

09 Noviembre 2021 Por Lucía Sutil Martín

Si a finales del siglo XX el mundo empresarial se adaptaba a los entornos VUCA (volátil, incierto, complejo y ambiguo), en la segunda década del siglo XXI, la experiencia empresarial nos indica que este acrónimo se ha quedado obsoleto.

Los nuevos acontecimientos –la aparición de la pandemia por COVID-19, los desajustes políticos y los desastres climáticos– impulsaron a las empresas a una rápida adaptación, modificando sus procesos y entornos de trabajo. La característica principal que definió el entorno empresarial fue el caos. Como respuesta Jamais Cascio, antropólogo y miembro del Instituto de Estudios del Futuro, acuña un nuevo concepto que ayude al mundo empresarial a encontrar sentido, aceptar y orientar sus acciones en este mundo caótico. “Un marco que nos permita ilustrar la escala de las disrupciones, el caos en curso y qué tipo de respuestas serían útiles”. Para ello propone otro acrónimo, BANI, compuesto por las iniciales de las palabras inglesas Britte (quebradizo), Anxious (que genera ansiedad), Non-linear (no lineal) e Incomprehensible (incomprensible).

Los entornos empresariales BANI, exigen una actualización del conocimiento alta en todas las áreas laborales y el diseño de muchos escenarios cambiantes. En este nuevo entorno BANI caracterizado por empresas quebradizas (Brittle), en un entorno ansioso (Anxious), generado por las sorpresas y desorientación, sin tener certeza del resultado de una acción en el futuro, sintiendo el directivo que no tiene el control sobre lo que pase, lo que le ocasiona miedo, impotencia y pasividad, que la relación causa efecto es percibida como incoherente, no proporcionada y desequilibrada (Non-Linear), incompresible (Incomprhensible) ya que los acontecimientos y las decisiones pueden parecer ilógicas e inútiles.

En momentos críticos es cuando surgen preguntas que no tienen respuesta clara e inmediata, como por ejemplo: ¿Será adecuado tomar esa decisión? ¿Habré actuado de forma correcta?

Para dar respuesta exitosamente a estas cuestiones el líder tiene que tener en cuenta la aplicación del conocimiento de la neurociencia empresarial para lidiar victoriosamente la gestión del caos, el desconcierto, la incomprensión y la ansiedad que se le presenta en el entorno BANI.

Utilizar estas nuevas herramientas del conocimiento del cerebro para conseguir los objetivos que se plantean al líder en la gestión empresarial, le permiten a éste liderar con éxito. Todas las acciones que ejecuta un líder tienen un impacto tanto directo como indirecto en sus equipos de trabajos y usuarios. Por tanto, tiene que buscar un equilibrio entre los intereses personales y profesionales de sus empleados y los intereses de la empresa, consiguiendo así un mejor ambiente de trabajo.

El neurolíder (gestiona con el conocimiento del cerebro) tiene que interpretar todas las señales que los empleados le transmiten de manera consciente e inconsciente. Esto dicho así no es nada sencillo, ya que hay que entender el cerebro a un nivel muy avanzado, pero sin duda todos podemos aprender. A través de las herramientas desarrolladas dentro de la neurociencia aplicadas al neuroliderazgo, las organizaciones pueden conseguir cosas extremadamente favorables y beneficiosas como, conseguir mejorar la unión de los equipos de trabajo, aumentar la motivación de los empleados a través de incentivos que los motiven a conseguir los objetivos establecidos, por otro lado también todas estas herramientas pueden mejorar la forma en la que nuestro equipo se adaptan a las nuevas realidades.

Los neurolíderes responden de manera efectiva y rápida ante estos nuevos escenarios, para conocer más a cerca de como la neurociencia puede ayudarnos en nuestro ambiente profesional puedes apuntarte al MOOC Neurociencia Empresarial: Siete Claves para la PYME ofertado por la Universidad Rey Juan Carlos y allí descubrirás el maravilloso mundo del neuromanagement.

En pocas palabras podemos decir que el neuroliderazgo ayuda a afrontar los cambios producidos por situaciones de alto caos, un entorno ansioso, donde desconocemos las causas de lo que sucede en mi empresa, y no comprender lo que sucede en el entorno. Los entornos BANI, son parte del día a día del tejido empresarial por lo que tienen que lidiar con ello a diario, conocer en profundidad cómo innovar con esto va a ayudar a ser más objetivos en el desempeño laboral del directivo.

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